
El fortalecimiento de la resiliencia comunitaria y la gestión ambiental en las zonas costeras del municipio de Sagua la Grande constituye una prioridad para el Departamento de Cambio Climático y Gestión de Riesgos del Centro de Estudios y Servicios Ambientales de Villa Clara (CESAM), cuyas acciones incluyen la formación de gestores y líderes comunitarios para la protección de los ecosistemas marinos y la biodiversidad.
Félix Alexis Correa Álvarez, responsable de ese departamento, explicó a la prensa que desde el año anterior ejecutan un proyecto orientado a crear nuevos gestores ambientales en toda la comunidad de Isabela de Sagua y en el resto del municipio.
“La iniciativa ha evolucionado favorablemente y ha arrojado muy buenos resultados en cuanto a la protección de los ecosistemas costeros y la rehabilitación del manglar”, afirmó.
Perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), el CESAM desarrolla además un sistemático monitoreo de las playas de la Calleja Norte villaclareña.
Desde las acciones de rehabilitación ejecutadas en 2017, la institución mantiene una vigilancia constante mediante herramientas satelitales y otros métodos, con el propósito de preservar la data histórica recopilada y evaluar la evolución de las playas, así como su comportamiento frente a los escenarios de cambio climático previstos para 2050 y 2100.
Otra de las metas del centro es lograr el reconocimiento territorial de playa ambiental y la inserción de estos litorales en el ranking internacional de playas.
“Llevamos dos años consecutivos con las playas de la Calleja ubicadas en ese listado, y en ese sentido seguimos trabajando”, subrayó Correa Álvarez.
En materia de gestión ambiental, el especialista detalló que cuentan con programas que incluyen el seguimiento a los residuales líquidos, el control de especies exóticas invasoras y el manejo adecuado de los desechos sólidos, áreas en las que también se han obtenido logros significativos.
“La implementación del esquema de certificación de playas nos ha ayudado, porque los hoteles, sus gestores, los turistas y los visitantes que llegan promueven el cuidado del medio ambiente en estos ecosistemas a partir de esa inserción”, destacó.
Una de las proyecciones más ambiciosas del Departamento de Cambio Climático y Gestión de Riesgos del CESAM es la exportación de servicios y la transferencia de conocimientos más allá de las fronteras nacionales.
“Queremos que nuestros servicios no se queden solo en el país —señaló Correa Álvarez—; tenemos muchas capacidades en temas como la gestión de playas y los programas de adaptación al cambio climático; una de las perspectivas es convertir estos servicios en exportables”.
El Centro de Estudios y Servicios Ambientales de Villa Clara —institución que durante 25 años ha acumulado un alto grado de experticia en la administración de áreas protegidas, el monitoreo de playas, la investigación sobre migración de aves y el acompañamiento a empresas y comunidades costeras— mantiene además un programa de manejo integrado que abarca los siete municipios del litoral norte de la provincia.
A pesar de las limitaciones impuestas por el recrudecimiento del bloqueo estadounidense —que ha afectado el monitoreo en terreno por la crisis energética y el déficit de combustible—, el centro ha recurrido a la observación satelital para continuar investigando la evolución de los litorales y sus tendencias ante el cambio climático.
La entidad proyecta igualmente la exportación de servicios en los que posee altas capacidades, como la gestión de playas y los programas de adaptación, con el propósito de que estos conocimientos traspasen las fronteras cubanas y se conviertan en una oferta internacional.